Recortes en el fútbol

Publicada en Tenerife Deportivo

Salir del armario laboral


Hace unos días me comentaron un caso que salió por la tele: un constructor ante la situación del sector decidió reciclarse y dedicarse a la fabricación de lanchas motoras. Algo que siempre le había gustado y ahora por fin se decidió a dar el paso, y le va bien. Casos así son muy numerosos en estos tiempos. La crisis supone dejar de seguir la corriente imperante "hacer lo que se supone que se debe hacer", estudiar las carreras de moda, trabajar en los sectores de moda. Ahora se elige seguir el instinto: la vocación. La lógica es sencilla ¿por qué luchar por algo que no me gusta pudiendo hacerlo por algo que me apasiona?

Es duro, no siempre es fácil dar el paso y lanzarse a la aventura. No en vano nos han educado a seguir las profesiones "con salidas", durante décadas nos han adoctrinado para esto. Cuando alguno ejerce de oveja descarriada y opta por una profesión alternativa o una idea loca y le va bien entonces se le aplaude pero mientras lucha por sacarla adelante las risas suelen ser abundantes, las miradas raras también. Ironía de la vida, en este momento, cuando ni ser funcionario es una opción con demasiadas posibilidades, el lanzarse a dar el paso es lo único posible. Quién sabe, quizás esto sea lo positivo de la crisis ¿maduraremos por fin? Ojalá oigan.

Mírenlo desde otro punto de vista, hoy vemos normal la homosexualidad. Los años en que una persona tenía que sufrir sí o sí por decidir ser como sentía que era y acostarse con quien le diera la gana quedaron atrás, por lo menos para la mayoría de la sociedad. Podemos decir que en ese sentido somos un país maduro. Ahora bien, con esta crisis quizás podamos hacer que cualquier idea o vocación sea bien mirada y ningún constructor tenga que llevar dentro su fabricante de lanchas porque prefiere seguir la corriente del dinero supuestamente fácil. Quizás por fin aprendamos que para vivir felices no es necesario cobrar miles y miles de euros al mes sino sentirnos realizados con nuestro trabajo. Muchos ahora comprobarán que la nómina alta no compensa las muchas horas a disgusto, ni el trabajo a desgana disimulado por una fachada de responsabilidad y seriedad espartana mal entendida. Y que el lujo inútil es un mal sustitutivo de una vocación frustrada.  

Repsol YPF y Argentina

Viñeta para Piso Trece, una revista digital recién nacida que les recomiendo encarecidamente.

En tiempos de crisis, miedo.



Hay miedo, eso es un hecho. Cualquiera, aunque no haya sido tocado de lleno por la crisis y la viva desde la barrera, tiene miedo. Miedo de caer también porque a nadie se le escapa que es imposible estar libre del todo, si no de vivirlo en propias carnes en alguien cercano. También se sabe que la economía tiene mucho de psicología, si hay miedo el que puede y quiere termina por no invertir y por lo tanto la crisis se prolonga, es así de simple. Pues con este panorama de paranoia generalizada tanto en medios de comunicación, redes sociales, en los comentarios de las noticias, etc se extiende una pasión por el catastrofismo que sorprende y espanta a partes iguales. ¿Se disfruta siendo agorero en vez de positivo?

Es cierto que la cosa está mal, obvio que está mal y aún así quedan motivos para ser positivos y muchos. Cuando se dice que España no es Grecia, más allá de lo bonito del eslogan para los políticos, es cierto. No somos Grecia y no podremos serlo nunca. Merkel será todo lo que será pero no es estúpida, no puede dejar caer a España como al país heleno porque eso supondría hundir a toda la UE y a Alemania la primera luego, según esta lógica, esas medidas de recortes despiadados es imposible que las apliquen aquí. ¿Por qué luego nos regodeamos tanto en la miseria? ¿no es suficiente con lo que se ve en la calle?

¿Se están dejando influenciar por el dramatismo de la mayoría aunque en su casa estén relativamente bien?

Posible ascenso del CD Tenerife y el Canarias

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